LE BONIMENTEUR DE VUES ANIMÉES. Le cinéma “muet” entre tradition et modernité
Germain LACASSE
Editions Nota Bene (Québec). Méridiens Klincksieck (Paris) 2000
Por Julio Lamaña
Consensus et différends. Así titula Lacasse su introducción a un libro que insiste por activa y por pasiva que el cine “mudo” nunca fue mudo y que la oralidad estuvo siempre presente. Esa voz, que no está en el soporte fílmico, ha quedado también fuera del alcance de los historiadores, que han estado más concentrados en el texto fílmico que en las voces del metatexto cinematográfico1. Y consecuentemente esa es la voz que el autor analiza a fondo con extensos y variados ejemplos y que tiene la denominación de bonimenteur francés, benshi japonés, lecturer inglés, kinoerzähler aleman, filmuitlegger holandés, prelegent polonés, explicador español, lecturer norteamericano, turjumán iraní, pyongsa coreano, cartouche del Zaire o agitateur ruso. Todos unos nombres para definir la figura de la oralidad en el cine “mudo” como objetivo del estudio de este libro. Explicador, comentarista, conferenciante, narrador, figuras orales que como demuestra el autor, provienen de mucho más atrás en el arte de la representación con imágenes, poniendo como ejemplo la presencia de la oralidad en los espectáculos de linterna mágica.




